Quiero aclarar antes de empezar que las reflexiones siguientes (y de próximos posts) son hechas a priori, antes de comenzar a explorar las posibilidades de este tipo de enseñanza, sólo pretendo reflejar las dudas que en un alumno puede despertar la implantación de un sistema educativo así. Trataré a lo largo del curso de explicar no sólo las dudas, sino también las conclusiones personales, las sensaciones que yo tenga acerca del proceso. Creo que puede ser positivo conocer cómo afrontamos los alumnos estos procesos, para así poder diseñarlos más eficazmente.
Ante la perspectiva de un proceso de innovación tecnológica como el que abordaremos en este curso, no puedo evitar plantearme una serie de dudas acerca del proyecto. En el presente y siguientes posts, procuraré explicar los fundamentos de estas dudas. Comenzaré hablando del nuevo sistema educativo diseñado para las universidades europeas, asentado sobre el Tratado de Bologna y el sistema de créditos ECTS.
Se nos propone adoptar una metodología constructivista en la enseñanza (más bien aprendizaje), fomentar el trabajo personal del alumno de forma que sea él mismo quien construya su propio conocimiento. No dudo de esta propuesta, obviamente estará basada en estudios concienzudos del proceso de aprendizaje; dudo de su puesta en práctica de forma generalizada. Quizá sea falta de imaginación o exceso de escepticismo, pero me cuesta imaginar cómo puede fomentarse el trabajo del alumno en clase, la participación y colaboración de todos ellos mediante debates, experiencias, talleres, etc en el aprendizaje de determinadas materoas como, por ejemplo, cálculo o resolución de ecuaciones diferenciales. Temo que el trabajo del alumno en estas asignaturas se limite a engullir un libro y aprender a base de ejercicios, lo cual no resultaría ninguna novedad, es lo que un gran porcentaje de los alumnos de esta escuela realizamos de forma sistemática.
Las tecnologías y técnicas que vamos a usar en esta asignatura (y más genéricamente la Web 2.0) son, aparentemente, un medio idóneo para poner en práctica este tipo de aprendizaje. El caracter abierto, colaborativo, conversacional y constructivo de las tecnologías Web 2.0 invitan al alumno a participar, compartir opiniones y, entre todos, construir un conocimiento común (y también particular).
Para terminar, me gustaría señalar que, en mi opinión, uno de los objetivos del curso debería ser la elaboración de una “hoja de ruta” sobre cómo aplicar las tecnologías estudiadas a procesos de aprendizaje. Para ello, probablemente, tendremos que especificar unos requisitos para que sea posible dicha aplicación (requisitos a cumplir por alumnos, profesores, insituciones…). Parte de esos requisitos debería perfilar cómo deben ser las asignaturas para que podamos poner en práctica lo aprendido durante esta experiencia.